Aventuras y desventuras de un grupo de recepcionistas convertidos a vampiros por obligación y profesión.
Webs Amigas:
Sábado, 14 de enero de 2006
El metabolismo humano no tiene límites. La prueba está en que hace un un mes más o menos, un cliente canijo, más bien escuálido, tardó 5 horas en desayunar. El personaje en cuestión era (y es) un poco friki.
Se trata de un señor de mediana edad, con pinta mitad empresario creído-mitad bohemio vagamundo. Para empezar se quiso alojar en el hotel sin equipaje y sin querer dejar garantía. Decía que era una falta de respeto pedirle la Visa como garantía y que nadie hasta entonces había puesto en duda su honestidad. Mi compañera, no sé cómo, le hizo el check-in sin más garantía que su palabra de honor.
Este señor se comportaba de manera extraña: nos hablaba a los recepcionistas con un tono altanero y cuasi-despectivo, pero sin llegar a ofender;se movía mucho, era muy nervioso, estaba todo el día entrando y saliendo del hotel, y sobre todo, comía como un condenao.
La primera mañana a cosa de las 9 se fue del hotel y volvió al poco rato con un gran pan de pueblo. Entonces, tranquilamente, se puso a cortar rebanadas y comerselas tostadas con aceite de oliva, así hasta las 2 de la tarde. La camarera ya estaba amargá la pobre porque el condenao no se levantaba y tenía que retirar el desayuno.
¿La razón? Pues es que este hombre se comía las tostadas con cuchillo y tenedor. 5 horas tardó, y a la mañana siguiente, exactamente lo mismo.
Cualqiera le decía na.
Este hombre me recordó un poco a Jack Nicholson en "Mejor ...Imposible", maniático y friki como ninguno.
Por: Noctámbulo | Humor | Comentarios (0) | Referencias (0)